Las Aventuras Ecogastronómicas en el Amazonas
Capítulo 1.
21 de abril
La cuestión es que no importa sí han pasado ya cuatro meses de cuando tomé estas fotos, la cuestión es que no se queden para siempre en unos sectores del disco duro.... ¡Imperdonable!
Por aquella mitad de diciembre del 2007, se reunieron unos individuos e individuas, que sin sospecharlo, iban a vivir una experiencia de camaradería, sabores y colores en tierras amazonences venezolanas por motivo del 1er. Festival Gastronómico "Amazonence Pejaijava", en la ciudad de Pto. Ayacucho.




No importaba el pollo tieso. No importaba el retraso, eramos felices y no lo sabíamos
Justo el momento en que Carolina aborda nuestro apreciado aparato volador
21 de abril
La cuestión es que no importa sí han pasado ya cuatro meses de cuando tomé estas fotos, la cuestión es que no se queden para siempre en unos sectores del disco duro.... ¡Imperdonable!
Por aquella mitad de diciembre del 2007, se reunieron unos individuos e individuas, que sin sospecharlo, iban a vivir una experiencia de camaradería, sabores y colores en tierras amazonences venezolanas por motivo del 1er. Festival Gastronómico "Amazonence Pejaijava", en la ciudad de Pto. Ayacucho.

Días antes partimos algunos miembros del Team de prensa -de mi parte por la Revista Papa y Vino- como también se arrancaron en el mismo vuelo algunos chefs y otros coleados al guateque gastronómico selvático.
Desde la misma salida en el aeropuerto de Maiquetía comenzaron los trajines. Algunos no aparecían en la lista, el avión no aparecía en el radar (según me informaron, no lo conseguían pero nos conseguirían la solución) pero bueno, armados de paciencia y con un ticket de almuerzo cedido gentilmente por CONVIASA, y después de ejecutar el trueque por aquel memorable pollo tieso, con papitas tiesas y arroz tieso, nos dispusimos a pasar el tieso almuerzo con un asalto con mezcla de churromanía:
Desde la misma salida en el aeropuerto de Maiquetía comenzaron los trajines. Algunos no aparecían en la lista, el avión no aparecía en el radar (según me informaron, no lo conseguían pero nos conseguirían la solución) pero bueno, armados de paciencia y con un ticket de almuerzo cedido gentilmente por CONVIASA, y después de ejecutar el trueque por aquel memorable pollo tieso, con papitas tiesas y arroz tieso, nos dispusimos a pasar el tieso almuerzo con un asalto con mezcla de churromanía:

Tomás pasando el tieso pollo con unos churros

Y Nelson (el Gurú de esta prometedora cena) disponiéndose a meterse "una vainita dulce" para pasar los arroces tiesos del almuerzo

Federico, Nelson, Tomás y Carolina gozando las golosinas. El fotógrafo que se joda por supuesto
Casi que tuvimos que meternos los churros por las orejas, correr, para nada.... aún el avión no aparecía en el radar. Había despegado de Margarita pero estaba aún sin ser ubicado.
Un par de horas después, apareció -como por arte de magia- el susodicho avión con sus buenos trenes de aterrizaje en la pista principal de Maiquetía (cosas de un país trifolclórico como el nuestro). Dispuestos de buena energía, nos abalanzamos al aparato volador:
Un par de horas después, apareció -como por arte de magia- el susodicho avión con sus buenos trenes de aterrizaje en la pista principal de Maiquetía (cosas de un país trifolclórico como el nuestro). Dispuestos de buena energía, nos abalanzamos al aparato volador:
No importaba el pollo tieso. No importaba el retraso, eramos felices y no lo sabíamos
Justo el momento en que Carolina aborda nuestro apreciado aparato voladorCapítulo 2.
22 de abril




22 de abril
Y así, remontamos la nubes para tratar de llegar a esa tierra mágica. Sin antes claro, ver paisajes de Venezuela desde el aire. Menos mal que mi pericia y mi ubicatex lograron tenerme al tanto de los accidentes geográfico que iba viendo por la minúscula ventanilla de la aeronave.

Como ven, las piscina del Club Paracotos a la vista y la autopista
Y por fin llegamos a la salvaje Amazona, aunque no vi ni tigres, ni indios, ni arcos ni flechas. Quizás por un estereotipo mal vendido en los spot turísticos que nos venden a los de las selvas de concreto.



Dos ángulos de la llegada. la querida amiga Martha Elena fiel a recibirnos, a la hora que fuera.
Capítulo 3.
29 de abril
Y en tierras máginas del Amazonas, con el olor húmedo de la tierra recién mojada, nos dispusimos a instalarnos en los aposentos designados. Después de eso, nos lanzamos una aventura rápida al Tobogán de la Selva, ya casi con el Sol a cuesta y lloviznando, pero por lo menos estuvo agradable. Las fotos no salieron muy bien por la luz dominante.
Al día siguiente, después de un particular desayuno que no puedo mencionar, para no ofender gustos y colores, al selecto grupo conformado por Carolina, Tomás, Federico y mí persona, nos llevaron al Mirador de los Raudales, sitio elevado en Pto. Ayacucho donde se puede apreciar los raudales y rápidos del Río Orinoco hasta la frontera con Colombia. El tiempo seguía un poco malo, con llovizna y sin mucho Sol, pero el intento d eunas buenas fotos, me llevó a hacer este monatje de seis (6) cuadros para lograr esta imagen panorámica y poder reproducir lo fantástico de ese sitio:

Y después, mis panas disfrutando del paisaje, un pocos húmedos aunque no parezca, pero definitivamente sin igual.



Una parada inesperada para amortiguar el hambre con toxina ajenas a esas tierras

CONTINUARA...
29 de abril
Y en tierras máginas del Amazonas, con el olor húmedo de la tierra recién mojada, nos dispusimos a instalarnos en los aposentos designados. Después de eso, nos lanzamos una aventura rápida al Tobogán de la Selva, ya casi con el Sol a cuesta y lloviznando, pero por lo menos estuvo agradable. Las fotos no salieron muy bien por la luz dominante.
Al día siguiente, después de un particular desayuno que no puedo mencionar, para no ofender gustos y colores, al selecto grupo conformado por Carolina, Tomás, Federico y mí persona, nos llevaron al Mirador de los Raudales, sitio elevado en Pto. Ayacucho donde se puede apreciar los raudales y rápidos del Río Orinoco hasta la frontera con Colombia. El tiempo seguía un poco malo, con llovizna y sin mucho Sol, pero el intento d eunas buenas fotos, me llevó a hacer este monatje de seis (6) cuadros para lograr esta imagen panorámica y poder reproducir lo fantástico de ese sitio:

Y después, mis panas disfrutando del paisaje, un pocos húmedos aunque no parezca, pero definitivamente sin igual.



Una parada inesperada para amortiguar el hambre con toxina ajenas a esas tierras

CONTINUARA...

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