jueves, 18 de diciembre de 2008

La Aventura Amazónica 2008

Llegar al Amazonas es fácil, pero que el Amazonas llega a ti, es complicado pero no imposible... y eso, es lo que ha tocado a mi alma por tercera vez en esta vida.

Pocas horas, muchas emociones. Esa frase resume el periplo vivido desde el mismo jueves 11 de ida a la Selva Verde, hasta el lunes 15 al regresar a la Selva de Concreto. Ni mas ni menos.

Así que esta narrativa se puede dividir en partes, y así adentrarse en lo que se vivió, se vió, y sobretodo.... se probó.

Este II Festival de Cocina Amazónica "Peijaijjava" 2008 tuvo su toque mágico, como la misma tierra, tierra de colores, formas y olores.... olores que lo invitan a uno a imaginar con sabores y formas, y eso fue lo que vivimos de manera especial -casi privilegiada- pero desconocida para muchos.

Así las cosas, no queda que invitarlos a una lectura amena, relajada (en algunos casos demasiada relajada, mas por las fotos y videos que por los escritos) y sobretodo, llena de vivencias convertidas en experiencias.


CAPÍTULO 1

Rumbo 5° 40′ 0″ N, 67° 38′ 0″ W

Ni tan frío ni caliente, el aire acondicionado del aeropuerto de Maiquetía es así. Después de un chequeo rápido por taquilla, y haber saludado a varios de mis acompañantes del viaje, nos disponemos a entrar al área de embarque... mejor que no.

En el control de seguridad del aeropuerto, dejo pasar delante de mi a Cira y a Vanessa, colocando mi supermaletín contra agua con mis cámaras adentro y mi chaleco delator de fotógrafo en la supermáquina de Rayos X, cuando de pronto se encienden las alarmas. Llevaba una herramienta multiuso en uno de los compartimiento dentro de un koala dentro de mi supermaleta ya mencionada... he aquí el Génesis de mi fama en este viaje.

Pronto me dispongo a confirmar lo que los operadores de seguridad me sugieren, y efectivamente encuentro semejante arma letal, me sentí avergonzado e impotente, y tal cual Amelie, me imaginé en Guatánamo con la odiosa braga anaranjada; casi imposible pero cierto, era uno de esos tantos subproductos chinos con múltiples filos y puntas y me piden que me deshaga de esa pieza o la envíe por cabina a través de la aerolínea. En un momento de ofuscación, el típico efecto de "visión de túnel" me domina, y solo mi lado emocional del cerebro se activa, llevándome a hacer una pequeña tontería al mejor estilo de
Superman: doblar la hojilla de la navaja para inutilizarla y botarla. Todo iba muy bien, la fuerza, la tensión, la torsión, el ángulo de gravedad y demás hierbas técnicas que estudié en el INCE, pero no tomé en cuenta el machinburrio acero chino, y esta se partió, desplazándose dentro de la palma de mi mano y zuas... laceración epitelial subcutánea instantánea.

Por lo menos la partí...

No me di cuenta de lo sucedido posteriormente con mi humanidad, sino al sentir el típico y archiconocido calor líquido en la piel... me dije: "Joder, otra vez me abrí" y en efecto, así era. Un color rojo oscuro, con olor a adrenalina y acero milenario de segunda, inmediata succión doble y compresión de emergencia. Comienzo a identificar posibles alternativas, voy al baño dejando mi rastro para los detectives forenses, compresiono de nuevo con papel y me dirijo al puesto de emergencia... pero a todas estas.... ¿QUE COÑO TIENE QUE VER ESTA ESCENA CON LA AVENTURA AMAZÓNICA? pues mucho, ya que me hizo muy famoso en plena Selva y aún hoy en día y en el futuro futurible.

Debo reconocer que la atención en el puesto de emergencia en Maiquetía fue EXCELENTE, RÁPIDA Y MUY AMABLE. Me da risa porque dirigía al enfermero en mi cura (recordando los viejos entrenamientos de primeros auxilios en campamentos infantiles y comandos)y hasta un toxoide antitetánico que pedí me lo pusieron. Salvada la mano, perdón, la pata del Oso, corro a que no me deje el avioncito, menos mal.

Veo que no soy el único en tomar el último autobús al avioncito, porque Reison también lo aborda, sorprendido de ver mi vendaje; este personaje será conocido mas adelante como "Danto 1" en los próximos capítulos.

Oso y Danto logran sentarse en sus asientos, en medio del grupete de viajeros, se oye el estruendo de los motores y tomamos los cielos rumbo al paralelo 5 norte al sur de nuestro bello país: Puerto Ayacucho, capital del estado Amazonas:


Pto. Ayacucho desde el satélite


En el avioncito y presurizados a miles de pies de altura rumbo al Amazonas, mi amiga y colega, colega y amiga Vanessa Rolfini me toma la foto que ha de inmortalizarme en la memoria de los demás:

El Oso con su pata vendada




La Aventura Comienza

Antes de pegar los cauchos en la pista y después de un escuálido refresco servido tímidamente en la hora y media de vuelo, el alma se regocija con la vista de de los Raudales de Ature del majestuoso Río Orinoco... ¡Dios, que vista!

Acto seguido del aterrizaje, frenazo y aparcamiento de la nave, el grupete sale como desesperado a pisar tierra, joropearla y buscar refugio en un sitio con verdadero aire acondicionado; Marta Elena hace acto instantáneo de presencia entre los reclamadores de equipaje, poniendo orden con sonrisas a malsalva. Ya con las maletas en poder seguro y reagrupados en sendas camionetas de turismo, nos dirigieron a nuestros aposentos amazónicos, nada despreciables por cierto, cómodos y con aire acondicionado, incluyendo piscinita y palmeras y un gatito que nos robó el corazón a unos poquitos, pero nos lo robó definitivamente... Chicho fue el ladrón de pocos pero la atención de muchos. Un adelanto gatuno:

Chicho y su mamá adoptiva, Maríadelina

Después de tirar las maletas dentro de la habitación, previa asignación del o de la roomate, nos desplazamos velozmente al área de restauración del cuerpo y del alma, o sea, el comedor, donde nos tenían algunas delicias como pescaditos fritos, cabeza de gallo a base de mañoco, tostoncitos, ensalada de aguacate, arroz blanco y la infaltable Catara.


Almuerzo pa' reponer energías

Delicias de ríos y de la zona en el banquete al grupete

Aún no conocíamos la famosa "harina de pescado", pero igual disfrutamos del banquete, gracias a la coordinación de nuestra anfitriona Marta Elena y de la Secretaría de Turismo de la Gobernación Indígena del Amazonas. En la última foto se puede apreciar a nuestra amiga Bertha al lado de Chucho Rojas, quien fue la "guía" de dicha Secretaría que siempre amable y con sonrisa presta, colaboraba con nuestro desempeño por esas tierras.

Claro, Bertha se escribe igualito que Martha, pero con una "e" y una "h" intercalada... según la misma Bertha, en un momento de lucidez amazónica, a todos nos pasó en cualquier instante.




CAPÍTULO 2

FUDECI o lo que es lo mismo, un extraño zoológico de contacto

Pues mentira, Hablando seriamente, FUDECI es una Fundación llevada adelante por la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales desde 1973 y cuya estación principal queda en Puerto Ayacucho, y fue ahí donde nos dirigimos después del merecido descanso de la tarde. Todos prestos y a la expectativa de conocer la cría del pato real, de las tortugas y otras especies que esta organización no gubernamental lleva adelante.

Nuestros modernos y agradables transporte -por lo del aire acondicionado que funcionaba muy bien- nos ubican en terrenos de la fundación y la tropa de chefs, cocineros, periodistas, fotógrafos frustrados, sibaritas y demás chismosos nos introdujimos en un mundo poco conocido PERO QUE TODO VENEZOLANO DEBERÍA CONOCER.

Guao... verdaderamente son instalaciones bien modestas, donde se nota que su gente trabaja por mística y amor a lo que hacen, que después nos empapamos de ese por qué. Eso sí, me llamó la atención un esperpéntica pero atractiva imagen que no pude dejar de pasar por alto:




CLAROOOOO.... ¿Qué mas se puede conseguir en una estación científica en el Amazonas...?

La verdad que estaba colocada de una manera sobria, y hasta jocosa. Es una imagen que difícilmente un fotógrafo que se haga respetar puede dejar pasar por alto.

Pero lo mas sorprendente, y quizás lo llene de orgullo a uno como venezolano, es la tarea que la gente de FUDECI están llevando adelante: la conservación del medio ambiente y la promoción del desarrollo agrícola sustentable... ESO ES UNA TAREA LOABLE, de verdad hay cosas que se deben dar a conocer un poquito mas, y cónchale vale, esta es una de esas!

Bueno, ya pasadas las formalidades, nos llevaron directo a unos estanques dónde se desarrollan la cría de dos especies de tortugas, la Rau y la Galápago, para su reproducción y liberación controlada para su preservación; cuando uno ve esto, el corazón se le pone a uno grandote, de verdad, y en un momento hasta me dije: "caramba, porque lo menos algo estamos haciendo contra este pobre planeta".

Las tortuguitas fueron el show del momento, claro, sin mencionar otros personajillos que fueron apareciendo. Como se puede apreciar, la explicación del Sr. Rodolfo (una de las cabezas de la Fundación, y Gerente de Recursos Humanos de la misma):



Claro, ya habrán visto escenas casi extraídas de algún cuento de Walt Disney, donde mi amiga Inés se dio con furia en una de "zoológico de contacto"... bueno, personalmente lo llamaría "zoológico de amorrrrrr...." Pero sí no hubiesen personas por ese amor por los animales, ¿Qué tipo de planeta tendrías hoy en día? Claro, el Síndrome del Fotógrafo Frustrado es que se hace manifiesto en todos los presentes, menos en este su servidor (por Dios, sí llegan a leer este Blog algún día seguro me sacrifican, pero bueno, hay que arriesgarse). he aquí otras instantáneas de nuestra visita a FUDECI:

Turistas en plena sesión fotográfica con la tortuguita


casi que se ponen sus trajes de submarinismo y me meten a tomar foticos


La Vanessa Rolfini meditando alegremente con la tortuguita


Otro que quedó encantando con la tortuguita, el Federico Tischler


La Tortuguita Rau posando para la prensa


La Tortuguita Rau medio ladillada de la posadera ante las cámaras


El por qué de la ladilla de las tortuguitas...


De las Tortuguitas, pasamos a las Babas, pero sí fue larrrrgo...


Un videito para ver lo acontecido en el criadero de Babas con las mujeres al borde de un ataque de nervios.... bueno, algunas, otras hasta amaban a estas extrañas criaturas del Jurásico menor:




Y he aquí una de las atracciones en FUDECI, uno de los Váquiros collar blanco, bastante dócil, criado en cautiverio, diría que tenía completo abstracto de perro doméstico, casi que daba la patica al pedírselo, quizás habría que hablarle en dialecto indígena para que lo hiciera. Todo un personaje.


Con esa mirada, cualquiera le cree


No es la Mano que mece la cuna, sino la Mano del Oso herida acariciando
al váquiro con complejo de perrito cariñoso




Y un Momento Kodak que no se puede dejar de pasar por largo, quizás una imágen que puede ser utilizada en un calendario ecologista:

Amor es Amor, aunque mal paguen


Continuará...

5 comentarios:

Blogger Federico Tischler ha dicho...

Epa Eduardo, todo muy bueno, pero donde Coñ... estan las fotos de los platos??? no te encaletes?
saludos
Federico
www.siimportaunbledo.blogspot.com

19 de diciembre de 2008 a las 8:30  
Blogger Neo ha dicho...

Paciencia pequeño saltamontes de fogones, paciencia...

19 de diciembre de 2008 a las 9:45  
Blogger Unknown ha dicho...

Quiero leer más!!!!!! Esta historia esta corta! Ed! Mandame foto con mi hijito "Chicho"

29 de diciembre de 2008 a las 14:55  
Blogger Neo ha dicho...

Si, si.... ya lo sé, estoy en eso, pero las musas y final de diciembre me tienen embromao....

31 de diciembre de 2008 a las 0:24  
Blogger Neo ha dicho...

A pocas horas del año nuevo, y a punto de comenzar a preparar unos aperitivos para 14 personas, aquí les dejo mi 2do. capítulo de la Aventura Amazonence 2008 como primer regalo del 2009...!!!

31 de diciembre de 2008 a las 19:39  

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio


☞La hora del Oso en Venezuela
☞Disfrútalo mejor con Firefox, olvídate del Explorer